Toda gran ciudad que se precie ha de contar con un Chinatown entre sus barrios, y el de Singapur es muy especial. Está lleno de colorido, de tiendas divertidas y curiosas, de gente paseando, de vendedores hablando por micrófonos para vender sus productos y todo ello, acompañado de olor a incienso, a galletas chinas recién hechas, a tofu, a té...
Pero lo que lo hace realmente especial es la decoración que están preparando para la entrada en el Año Nuevo chino, cuando la ciudad entera se decora de rojo, dorado y naranja por todas partes.
Feliz Año del Tigre!!!!